
Quémame fuego sin dañarme
dame rosas y un colibrí
elévame por los aires muy alto
que no puedo verte desde aquí
las praderas son muy hermosas
y tus manos también lo son
tu cuerpo lleno de agua
inunda mi corazón
Tu rostro frío y cálido a la vez
llena de espejos mi vida
tu sonrisa contrasta
en este mundo falaz llena de melancolía
tu sangre ardiente
corre como el magma en un volcán
soy ciego cuando te miro
mudo cuando te veo caminar
¡Oh! Naturaleza
en cuerpo de mujer
manos de seda
ojos de alondra
Tu cuerpo y mi cuerpo
el amalgama de la vida.

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