domingo, 16 de noviembre de 2008

Crónica N° 1

Empezamos con un dia templado como quien añora esos momentos de calor profundo.
Era en una de esas noches en que a uno se le da por salir a caminar con un cigarro en mano, bajo una lluvia "maricona" como diria mi gran amigo Victor, pensando como cambiar al mundo.
pues sucede que no camine sino tome un bus y termine caminando por San Miguel, Una de esas calles llenas de luces que a uno nos hace recordar lo bello que debio de haber sido la psicodelia...pues sucede que entré a uno de esos restaurantes que permanecen abiertos toda la noche y donde, a mitad de madrugada, muchos van a cerrar la jornada noctámbula con el broche verde oscuro de un cálido aguadito.
Una pareja de edad mediana, elegantemente vestida, ingresa al salon ruidoso donde veinte a treina personas de diferente estilo comen, charlan y beben. Se ubican en una mesa redonda con mantel a cuadritos y miran con sonriente indulgencia a su alrededor, felices de su gesto exóticamente democrático.
Entra un niño con la mano izquierda encogida y deforme, e inicia su perenigracion entre los comensales que le dan monedas o lo rechazancon roncas explamaciones. Ella inclina la cabeza y dice algo a su pareja. El llama al muchacho y da dos sonoras palmadas para que se acerque el mozo.
-Sirva a este joven lo que quiera. Yo pago. -Le dice.
El mozo, de mala gana, ubica al chiquillo en una mesa contigua y recibe el pedido.
La pareja, sonriente y satisfecha, continua comiendo. pronto llega un plato grande con arroz y huevo frito para el muchacho. apenas puede cortar la carne ayudándose torpemente con su mano tullida.
Come con exagerada plenitud. La pareja observa a los demás como auscultando el efecto de su buena acción.
El hombre pide la cuenta, recuerda al mozo que incluya el consumo del chiquillo, paga y se levanta. el muchacho deja de comer, se acerca y le dice : "Dios lo bendiga, señor". Luego intenta besarle la mano. El otro lo rechaza apartándole suavemente la cabeza.
La pareja sale con aire de bienaventuranza. el chico, a quien repentinamente parece habérsele ido el apetito, pide le hagan un paquete con el resto de la comida que queda en el plato.
Dice la biblia que es mas facil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico ingrese al reino de los cielos. La preja aquella debe de haberse dormido convencida de lo contrario. Doce soles con cincuenta centavos han bastado para que se sientan cristianamente virtuosos, humanamente buenos y, lo que es más peligroso, con la conciencia tranquila.
Que fácil ¿verdad? suerte que tienen los ricos y de paso los camellos.




2 comentarios:

Dan Joas dijo...

Ja, sera dificil saber si se van al cielo o no, pero de una cosa si podemos estar seguros. de la famosa ley universal DAR PARA RECIBIR, de todas maneras esa pareja recibira algo por lo q hicieron. Por otro lado muchas veces tenemos mas corazon para dar de comer a un animal que a nuestro projimo, o preferimos gastar en alguna otra cosa no provechoza, asi como tu cigarrito que mencionas al inicio , jojolete. :P (broma)

Anónimo dijo...

esta lindo tu cronita es para una buena reflexion serio esta buenazo y muy bello garcias me hicises comprender algo garcias ñaño zaid aries